
Esta narración, extraída del capítulo 38 del Sutra Damanukanidana, relata la vida de Vasittha, el hijo de un notable, y desvela las profundas conexiones del karma a través de las existencias.
El Nacimiento de un Niño Prodigio
Hace mucho tiempo, en una ciudad próspera, vivía un hombre inmensamente rico llamado Shilizhi.
A una edad avanzada, finalmente tuvo un hijo de extraordinaria belleza e inteligencia. La familia, rebosante de alegría, consultó a un fisonomista para nombrar al niño. Al preguntar si hubo señales de buen augurio en su nacimiento, el padre relató que su esposa, antes de hablar lento, había adquirido una elocuencia asombrosa durante el embarazo. Por ello, el niño fue nombrado Vasittha.
Al crecer, Vasittha demostró talentos excepcionales. Sin embargo, su vida dio un giro inesperado cuando, durante un paseo, se enamoró perdidamente de una joven actriz de rostro delicado y gracioso.
El Amor Puesto a Prueba
Vasittha suplicó a sus padres que pidieran la mano de la joven, pero ellos se opusieron debido a la diferencia de estatus social: «Somos una familia noble y ella es la hija de un comediante. ¡Nuestras condiciones sociales son incompatibles!».
Decidido a no renunciar a su amor, Vasittha declaró: «¡Si no puedo casarme con ella, prefiero morir!». Ante tal insistencia, sus padres accedieron a enviar a alguien para hacer la petición. La familia de la joven impuso una condición: «Si domina todas las artes del canto, la danza y la acrobacia, y logra una representación exitosa ante el rey, aceptaremos este matrimonio».
Loco de amor, Vasittha abandonó su rango y se dedicó día y noche a entrenar en las artes escénicas, progresando notablemente.
Un Momento Crítico y la Intervención Divina
Pronto, el rey organizó un gran festival. Cuando llegó el turno de Vasittha de caminar sobre una cuerda a gran altura, el miedo lo paralizó y sus fuerzas lo abandonaron, dejándolo al borde de una caída fatal. En ese instante crítico, el venerable Moggallana apareció súbitamente en el cielo y le preguntó: «¿Quieres hacerte monje y salvar tu vida, o prefieres morir para conseguir a esta mujer?».
Sin dudarlo, Vasittha exclamó: «¡Quiero vivir! ¡Renuncio a esta mujer!». El venerable Moggallana usó sus poderes sobrenaturales para crear una superficie plana en el aire, sobre la cual Vasittha descendió, todavía en estado de shock.
El Camino hacia la Iluminación
Profundamente conmovido por la impermanencia de la vida, Vasittha siguió a Moggallana para postrarse ante el Buda. El Iluminado le enseñó los principios de la generosidad, la disciplina moral y cómo renacer en las tierras celestiales, recordándole una verdad fundamental: «El amor apasionado de este mundo es ilusorio como un sueño; solo la práctica espiritual que permite salir de los tres mundos puede conducir a la liberación».
Al escuchar estas palabras, el corazón de Vasittha se abrió y alcanzó el primer fruto del sravaka. Pidió convertirse en monje y, a través de una práctica diligente, finalmente se convirtió en un arhat, un ser iluminado.
Las Causas del Pasado Reveladas
Más tarde, el venerable Ananda interrogó al Buda sobre las causas de estos eventos. El Buda sonrió y reveló la historia de una vida pasada:
«Hace innumerables kalpas, Vasittha era el hijo de un noble del reino de Benarés que criaba un ave divina. Un día, montando esta ave, viajó a otro reino y se enamoró de la hija del rey. Su encuentro secreto fue descubierto, y el rey estuvo a punto de decapitarlo. En esa situación desesperada, Vasittha trepó a un árbol, montó el ave divina y escapó, salvando su vida.»
El Buda explicó las conexiones:
- El ave divina de entonces es ahora el venerable Moggallana.
- La princesa es la joven actriz de la que se enamoró.
- El voto virtuoso que Vasittha hizo en una vida pasada al ofrecer a un Buda solitario (pratyekabuddha) pidiendo encontrar un maestro excepcional y alcanzar la iluminación, se ha cumplido ahora.
Reflexión: La Ley de Causa y Efecto
La historia de Vasittha es una profunda enseñanza sobre la ley de causa y efecto (karma). Cada pensamiento y acción planta una semilla que, cuando las condiciones maduran, da su fruto.
- El apego amoroso de Vasittha y su encuentro con la joven no fueron fortuitos, sino el resultado de su pasión mutua en una vida pasada.
- El rescate por parte de Moggallana fue la recompensa por la bondad que Vasittha mostró al criar al ave divina en el pasado.
- Su capacidad para alcanzar la iluminación en esta vida se debe a su voto sincero y sus acciones virtuosas en existencias anteriores.
Esta narración nos recuerda que vivimos en un guion kármico escrito por nuestro «tathagatagarbha» (naturaleza búdica). Cada acto de benevolencia siembra las causas para un futuro puro y pacífico. La ley del karma es el principio equitativo que rige el universo, el juez más justo, que nos invita a proteger nuestros pensamientos y a cultivar acciones virtuosas en cada paso de nuestro camino.
VIDEO: https://youtu.be/HtI6czdqnmo
